DHumanos
Número 88
Ombudsman
>> El Consejo opina
Los servidores públicos también tienen derechos
Es necesario que las personas sean actores políticos y agentes de cambio.
Columnista

En estos tiempos de cambio, los derechos humanos se han convertido no sólo en un asunto de relevancia para la sociedad debido a la reforma en materia constitucional y los principios internacionales que tienen aplicación en nuestro país, sino también para la toma de decisiones en el terreno de lo jurídico e, incluso hoy en día, en la toma de decisiones políticas.

Es evidente que la Comisión Estatal de Derechos Humanos Jalisco (CEDHJ) tiene como finalidad esencial la defensa, protección, estudio y divulgación de la dignidad humana, y justo ese actuar va encaminado a la sociedad en general en la que, sin duda, debe considerarse a un grupo importante de personas que en ocasiones son víctimas de violaciones a sus derechos fundamentales… y me refiero a los servidores públicos.



Los hechos y la costumbre nos han llevado a visualizar a los servidores públicos sólo como los violadores o transgresores de los derechos humanos, olvidando por completo que también son personas con vocación de servicio y, por tanto, el propio gobierno en su calidad de “patrón” está obligado a garantizar, proteger y salvaguardar los derechos humanos de las personas que están al servicio del Estado.

Así pues, ahora que se acercan los tiempos de cambio debido a la proximidad de las campañas políticas y procesos electorales con miras a 2018, se abre una posibilidad real para que los políticos o ciudadanos que aspiren a gobernar, generen conciencia y en su momento asuman la responsabilidad de garantizar a sus servidores públicos los derechos humanos más elementales que les permitan desarrollar su trabajo de manera eficaz y eficiente.

Es de gran importancia y trascendencia social el poder generar y cultivar en los servidores públicos la conciencia de que ellos también forman parte de una sociedad, y, en consecuencia, son sujetos de obligaciones y derechos. Un servidor público que tiene a salvo sus derechos elementales, sin duda, será un ciudadano más respetuoso de la ley y los derechos humanos.


Ulises Alejandro Beas Torres
Consejero de la CEDHJ