DHumanos
Número 83
Ombudsman
El Consejo opina
Educando en derechos humanos
Desde la perspectiva del Estado protector, resulta innegable su obligación de velar por los derechos humanos de todas las personas que se localicen en su territorio, y no exclusivamente de sus nacionales.
premio
Mtra. Violeta Yazmín Sandoval Cortés
Consejera ciudadano de la CEDHJ

La educación no solo forma parte de una lista de derechos humanos y de garantías constitucionales, sino que va más allá. Estoy convencida de que en la educación está la base del cambio tan buscado, pues en la medida en que mejoremos las cuestiones educativas podremos vivir en una sociedad mucho más educada en toda la extensión de la palabra.
Al pensar en educación, podemos encontrar una preparación formal, como la brindada en las instituciones educativas oficiales, y una informal, en la que no solo intervienen maestros, niños y jóvenes, sino adultos de índole diversa (mamá, papá, abuelo, vecino), y no solo implica la que se brinda en las escuelas, sino la que se imparte en el hogar, en las calles, o en cualquier otro espacio público o privado. En su artículo “Qué es la educación”, Aníbal León menciona que “… es un proceso cultural complejo, impregnado de un sinfín de elementos y peculiaridades, cuya finalidad consiste en hacernos libres, pero que de igual manera busca la preservación y transmisión de los valores a los jóvenes como parte de su cultura”. Por lo tanto, la educación busca, además de hacernos libres, volvernos más humanos.
Al hablar de libertad, sabemos que es un derecho reconocido en la Constitución, que contamos con toda la libertad de ser, pensar y hacer, siempre y cuando no afectemos a terceros, y que de acuerdo con la Declaración Universal de Derechos Humanos todos nacemos libres, pero, ¿a qué hago referencia cuando hablo de hacernos más humanos?.
Como consecuencia de la modernidad líquida, que Zygmun Bauman tanto mencionó en sus obras y ante la cual nos enfrentamos hoy en día, el ser humano se ha convertido en un ser individualista. De concebirse de manera comunitaria, pasó a ser un ente preocupado por su propia subsistencia, sin una identidad fija, al cual ya no le interesa un desarrollo colectivo ni la existencia de un fin común como sociedad, sino su propia meta como individuo.


¿Por qué educando en derechos humanos?


Para la Unesco, deben inculcarse de manera permanente valores como la paz, respeto, tolerancia, igualdad, libertad y justicia. Debemos educar en derechos humanos asumiendo cada uno su responsabilidad. Esta acción implicará no solo brindar información, sino ir más allá:
concienciar, propiciar su práctica y llegar a las fibras más sensibles de las personas.
No deben esperarse resultados inmediatos, pero debemos ser persistentes, pensando en que con el cotidiano ejercicio de este tipo de educación, podríamos transformar conductas. Como bien lo dice Rosa María Mujica: “… educar en derechos humanos no puede reducirse al orden intelectual, pertenece al reino de los sentimientos, de las pasiones, porque supone trascender la palabra y pasar a la acción.”
Defendamos las causas que deban ser defendidas y luchemos por que las personas tengan educación, pero para llegar a ello debemos informar y crear conciencia entre niños, jóvenes y adultos sobre la importancia de los derechos humanos y el porqué de su existencia. Hagamos saber el trasfondo y esa larga lucha por contar con los privilegios que hoy tenemos, y la importancia de no perderlos.

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