DHumanos
Número 82
Ombudsman
Una historia, una queja
Acudió a revisión prenatal y recibió abuso
El “chequeo” del facultativo incluyó “un masaje en todo el cuerpo”, con el pretexto de que la mujer estaba estresada

Ese miércoles, Verónica —de veinticinco años— acudió a revisión prenatal, pues tenía cinco meses de embarazo. En lugar de obtener la atención médica requerida, se convirtió en víctima de abuso sexual de parte del doctor que la atendió en un consultorio del centro de salud de Cajititlán, en Tlajomulco, dependiente de la Secretaría de Salud Jalisco.
Tener 26 semanas de embarazo y dos hijos, de seis y siete años de edad, ya era una condición compleja de sobrellevar para Verónica, debido a que por el embarazo tenía dolor de espalda y por la atención que le demandaban sus hijos. Desde el momento en que entró al consultorio —el mediodía del 25 de noviembre de 2015— se sintió incómoda con el trato del médico general, pues “entre otras groserías” le soltó la frase: “hay mujeres que son pendejas y dejadas”.
El “chequeo” del facultativo incluyó “un masaje en todo el cuerpo”. Con el pretexto de que la mujer estaba estresada,“masajeaba mis pies y me los olía, después de eso dijo que yo le tuviera confianza y que le podía contar lo que fuera y que si necesitaba cualquier tipo de atención se la pidiera a él. Desde ese momento ya no deseaba ser atendida por él”, narró la víctima.
Cuando fue a su segunda cita —el 29 de diciembre de 2015—, pidió que la pasaran con otro médico, pero la asistente contestó que “la ‘atención no es con quien yo quiera, sino con quien esté disponible para atender’, así que me volvió a atender el mismo doctor”.
Esta ocasión, el doctor le preguntó qué molestias tenía. Ella respondió que un dolor de espalda. El galeno la recostó en la camilla y comenzó a revisarla tocando su espalda.
“De repente me levantó con sus manos mi pantalón y pantaletas, introduciendo sus manos sin guantes en mis nalgas. Las comenzó a apretar, diciendo que no tenía nada de grasa. Me volteó de frente a él, y de la misma manera, estando yo acostada, me midió mi estómago con una cinta, pero la bajó hasta mi clítoris. Después de eso, con sus dedos tocó mi vagina y comenzó a mover sus dedos. Después se agachó y olió mi vagina, diciendo que ya no tenía infecciones, porque él contaba con un buen sentido del olfato; revisó mis senos con sus manos sin guantes y me los tocó, diciendo que los tenía muy bonitos sobre todo mis pezones”, relató la afectada.
Luego le dijo: “A huevo tu marido te hace sexo oral, y él no es tan pendejo como para dejar a una mujer como tú, seguro es celoso.”
Las inusuales auscultaciones molestaron a Verónica. Se sintió muy incómoda, tenía coraje y vergüenza. En esos momentos no se inconformó con la fuerza que quería porque en las dos ocasiones su hija e hijo estaban presentes en el consultorio, ya que no tenía con quien dejarlos mientras ella acudía al dispensario.
La mujer presentó la denuncia en la Secretaría de Salud en contra del médico Eladio Jorge Pérez Vergara. También interpuso una queja en la Comisión Estatal de Derechos Humanos Jalisco. El organismo constató que los abusos y maltratos del doctor Eladio en contra de pacientes y compañeros eran constantes.
El 16 de febrero de 2016 dos enfermeras, un doctor y un auxiliar administrativo del cetro de salud enviaron un escrito a los directivos de la Salud en el que denunciaron al médico. Puntualizaron que el galeno impedía a las enfermeras estar presentes en la revisión de pacientes femeninas, y que ponía seguro a la puerta.
“Les solicita quitarse la ropa incluyendo el sostén, aunque vengan por un resfriado común, o alguna enfermedad crónica, como diabetes e hipertensión. Se han escuchado gritos de pacientes femeninas dentro de su consultorio, los cuales justifica diciendo que realiza técnicas de masaje para acomodar las caderas de las pacientes”, establecieron en el oficio.
Las acusaciones fueron suscritas por la guardia de seguridad de la clínica y por el doctor encargado del centro de salud de Cajititlán. Ante los hechos la Contraloría Interna de la Secretaría de Salud abrió una investigación. Pese a los señalamientos en contra del facultativo, ese organismo rechazó las quejas y le dio carpetazo. Sin embargo, la Comisión acreditó que el exservidor público vulneró los derechos de Verónica, por lo que emitió una recomendación en su favor.
Los puntos recomendatorios fueron: para la Secretaría de Salud Jalisco, reparar el daño y darle atención psicológica a la agraviada, así como asentar en el expediente laboral del médico el antecedente de que violó los derechos humanos de una mujer embarazada.
También, iniciar un procedimiento sancionatorio en contra de Mayda Meléndrez Díaz, directora de la Contraloría Interna de Servicios de Salud Jalisco, por no haber investigado las quejas.
A la Fiscalía General del Estado se le solicitó que investigara los hechos de la averiguación previa en contra del médico, por los delitos de atentados al pudor y violación equiparada.


Elizabeth Rivera Avelar
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