DHumanos
Número 92
Ombudsman
>> La voz del defensor de pueblo
Tejer frentes en común con la sociedad civil
La CEDHJ, con los medios legales a su alcance, con alianzas y estrategias multilaterales, desde la gobernanza y la promoción de la cultura de los derechos humanos.
Columnista

Hoy, como nunca en la historia de nuestro país y del mundo, se requiere reivindicar la lucha por el respeto a la dignidad humana y avivar el espíritu de colectividad y resistencia que orienta la Declaración Universal de Derechos Humanos desde hace siete décadas.
Únicamente mediante el entendimiento y nuestra identificación como comunidad podemos enfrentar las complejidades que plantea un mundo global, donde avanza peligrosamente un discurso contrario a los derechos y a las libertades fundamentales.


En estos días, tejer frentes comunes reviste importancia. Nos encontramos en el inicio de nuevos periodos gubernamentales, en el que, de forma inédita en nuestra historia reciente, los contrapesos del poder descansan fundamentalmente en la sociedad civil organizada.

Nuestros grandes desafíos son fortalecer el trabajo para la atención a las víctimas del delito, el combate a la tortura y a la desaparición de personas, disminuir los altos índices de violencia, la situación de inseguridad hacia mujeres, niñas, niños y adolescentes, combatir todo tipo de discriminación y maltrato contra los grupos socialmente vulnerados, como son la población indígena, la diversidad sexual, las personas migrantes, en situación de indigencia y de adicciones, defensoras de derechos humanos y periodistas, así como impulsar más y mejores garantías para el acceso a la justicia, el combate a la impunidad y la aplicación real de las leyes.

En materia de derechos económicos, sociales, culturales y ambientales tenemos vulneraciones generalizadas, entre las que destacan las afectaciones a nuestros ecosistemas y los altos niveles de marginación que provoca la desigualdad económica entre las personas y que termina impactando en la posibilidad de construir proyectos de vida plenos, con garantías suficientes para tener acceso a la salud, a la educación y al desarrollo.

La hoja de ruta es el cumplimiento de la Agenda 2030 para el desarrollo sostenible que debe realizarse en colectivo, con la suma de esfuerzos de todas las expresiones de la sociedad civil, sin egoísmos, recordando que no hay espacios pequeños para impactar al mundo.

A 70 años de la firma de la Declaración Universal, hagamos el ejercicio de trasladar el discurso de los derechos humanos a nuestras circunstancias cotidianas, las más íntimas: ¿qué estamos haciendo para detener la violencia contra las mujeres en nuestros entornos? ¿Atestiguamos? ¿En qué hemos progresado para frenar los despojos de las personas migrantes en nuestras zonas urbanas? ¿Hasta dónde intervenimos ante los maltratos de niñas y niños? ¿Qué aportamos para erradicar todo tipo de discriminación? Si nos entendemos y defendemos como una sociedad, no hay margen para excusarnos en adjudicar una condición doméstica a las problemáticas. Enfrentémoslas juntos, sumémonos como una voz.

La CEDHJ, con los medios legales a su alcance, con alianzas y estrategias multilaterales, desde la gobernanza y la promoción de la cultura de los derechos humanos, estará supervisando e incidiendo en la construcción de políticas públicas que garanticen el respeto a los derechos y a las libertades fundamentales.

Deseamos que a las nuevas administraciones les vaya muy bien, porque si adoptan la esencia de la Declaración Universal de Derechos Humanos y cumplen con la debida diligencia su trabajo, los derechos humanos estarán garantizados.


Xaure Niuweme Barrón
Presidente CEDHJ